El Colegio de Psicoanálisis otorga un lugar destacado al trabajo de estudio e investigación; éste es, de hecho, uno de nuestros principios rectores.
El fin del estudio y de la investigación es la elaboración de un saber, que, como en el análisis, siempre se realiza a nivel individual y subjetivo. Esta elaboración tiene una dimensión ética que ha de cuidarse en la institución analítica.
El desarrollo del programa de enseñanza, las clases teóricas, la preparación de jornadas o de presentaciones, etc. son momentos de profundización en los temas que son objeto de trabajo y, por supuesto, de debate y discusión, dando como resultado la creación de grupos de lectura y de trabajo. Así viene sucediendo de forma continuada. El requisito es que el tema esté acordado por los participantes de los mismos, coordinados por algún docente o por uno de sus integrantes.
Por otra parte, en la trayectoria del Colegio siempre ha existido “el cartel” como medio de trabajo e investigación privilegiado. El dispositivo de cartel es el medio ideado por Lacan para poner en marcha esta actividad. En éste se trata de realizar un trabajo en pequeño grupo, “órgano de base”, donde cada uno tiene su espacio, se escucha al otro y se trabaja sin ninguna jerarquización.
Ahora bien, esta actividad no puede entenderse como en la investigación científica, por ejemplo, ya que sus coordenadas son diferentes. En la ciencia se trataría de obtener un trozo de verdad sobre aquello que es objeto de estudio. En Psicoanálisis, se trata de producir una elaboración de saber, contando con la que la verdad nunca será toda, que la elaboración gira en torno a un vacío imposible de rellenar. Entonces, saber ¿sobre qué?: fundamentalmente sobre el Inconsciente.
Así, pues, el cartel es el dispositivo que permite llevar adelante un trabajo grupal que al mismo tiempo, como decíamos, es un trabajo personal y subjetivo. ¿Cómo se conjugan estos dos aspectos? Por su misma estructura. Se trata de un grupo pequeño (no más de 5 ó 6 integrantes) en el que se hace un trabajo acerca de un tema previamente acordado pero donde, cada uno, puede elegir un vértice, una arista, un interrogante sobre el que trabajar. Esto puede dar lugar a una producción o puede acabar mostrando los obstáculos, las detenciones, que se han ido dando en el recorrido. Este trabajo está a cargo de una figura que se denomina “más Uno”, que no ocupa una posición jerárquica sino de dinamización y de favorecimiento de la circulación de la transferencia de trabajo es uno más pero no uno cualquiera.
El cartel está abierto a todos aquellos que estén orientados por un deseo de saber acerca del Psicoanálisis y que quieran hacer ese trabajo de elaboración, que consiste en tomar a cargo propio los enigmas y los conceptos teóricos para profundizar y, si cabe, aportar nuevas perspectivas sobre ellos.
Desde la Junta de Estudios animamos a la constitución de nuevos carteles y/o grupos de estudio, ya que esto produce una dimensión de vitalidad y movimiento en la institución analítica, alentada por el deseo –tomando como propia la dimensión del deseo que Lacan subraya en el Seminario 10. La angustia, al señalar que el Psicoanálisis, como “praxis”, no desarrolla una “psico-logía”, un discurso teórico sobre la “psique”, sino una “erotología”, un discurso por medio del cual se vacía el goce que hace falta que no sea.
Los grupos que se hayan constituido, o que lo hagan en un futuro, deben comunicarlo a la Junta de Estudios para que pueda ser conocido por todos los miembros.

Octubre, 2016. Constitución del cártel “Construcción y atravesamiento del fantasma”. Los miembros que forman dicho cártel son los siguientes:

– Carolina Barrios

– Virginia Chana

– Laura Salino

– Francisco Santos

– Celia del Pino (Más uno)

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Last modified: 11 octubre, 2016

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